Reconstruyendo Vidas: Reconstruyendo la República Dominicana después del Huracán Georges
Enfrentando el Reto
USAID y Reconstrucción de los Huracánes Georges y Mitch
Los Norteamericanos han respondido rápida y generosamente cuando un desastre natural azota cualquier parte del mundo.
A finales de los 1990, el número de desastres naturales a los que la USAID respondió incrementaron dramáticamente. En septiembre y octubre del 1998, dos huracanes categoría 5 con vientos de más de 180 MPH azotaron el Caribe (Georges) y América Central (Mitch), causando más de $8.5 billones en pérdidas, 9,000 muertes y desplazando millones de personas. El gobierno de los Estados Unidos respondió con cerca de $1 billón para asistencia en mitigación y reconstrucción.
La USAID y el Departamento de la Defensa de los Estados Unidos proveyeron inmediatamente más de $300 millones en suministros de emergencia como alimentos, agua, refugios, medicamentos, transporte, y otros tipos de asistencia crítica en casos de emergencias, mayormente mediante organizaciones voluntarias privadas (PVO - por sus siglas en Inglés). En mayo del 1999, el Congreso de los Estados Unidos apropió $621 millones para el Fondo de Recuperación de Desastres de América Central y el Caribe en su fase de reconstrucción.
Bajo el liderazgo de la USAID, 13 agencias de los Estados Unidos completaron el programa de reconstrucción el 31 de diciembre del 2001. Nunca antes habían tenido el reto de programas de asistencia foránea para diseñar y completar tantos programas en tan corto tiempo.
Los planes de reconstrucción repararon o construyeron 3,000 kilómetros de carreteras; 14,000 viviendas; 2,500 aulas; 327 refugios; y más de 40,000 facilidades de agua y sanitarios para más de 1.6 millones de personas.
Se planeó la rehabilitación o construcción de 56,000 hectáreas de cuencas; 11,000 hectáreas de tierras para cultivo; 235 kilómetros mejorados de bancos de ríos y drenaje de diques; y 200 kilómetros de líneas eléctricas. Planearon financiar o apoyar a 89,000 microempresas y 127,000 granjeros.
Detrás de cada cifra hay una vida mejorada y una comunidad restaurada. Los planes también incluían la estabilización de los sistemas de advertencia para las inundaciones en cinco países, entrenando a 1,200 comunidades en técnicas de mitigación de desastres, y mejorando las agencias a cargo de los desastres naturales en seis países. Lo más importante, todo esto se completó el 31 de diciembre del 2001, excepto por unas cuantas actividades en Honduras, el más devastado de todos los países.
De Nuevo a Tapa ^
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